
Autoconsumo = Independencia energética
España mantiene la misma dependencia energética que hace 30 años, es decir, importamos el 77% de la energía que consumimos. A pesar de haber reducido las compras de crudo hemos aumentado notablemente las de Gas Natural, manteniendo el porcentaje de importación de materias primas no autóctonas. Esto significa que estamos a merced del precio del petróleo y del Gas Natural. El impacto que tiene en el PIB español la subida de crudo es importantísimo, si sube 10$ el barril de petróleo, el impacto en el PIB será de 4.500 millones de $.
Para ser más independientes desde un punto de vista energético, tenemos que contar como fuente de energia con aquellas materias primas que se encuentren en nuestro territorio nacional y sin duda, en este sentido juegan un papel muy importante las energías renovables. Nuestros recursos de viento, sol y agua son elevadísimos y no sería inteligente por nuestra parte desaprovecharlos.
Desde hace años las Energías Renovables han estado subvencionadas por su elevado coste de instalación en comparación con otras tecnologías no renovables. Este hecho ha permitido el desarrollo del sector hacia un sector más maduro y competitivo, habiendo conseguido bajar los costes de instalación en un 55% desde el 2.008 a la actualidad. Esta reducción de costes hace posible pensar en el autoconsumo, es decir, generar la energía que consumimos.
Paridad de red significa, entre otras definiciones, generar energía eléctrica (KWh) al mismo precio que lo que pagas como consumidor en la factura de la luz. Cuando esto es posible desde un punto de vista económico, un usuario se puede plantear el generar la energía eléctrica que consume (o parte de ella), mediante fuentes de energía renovables. Instalar módulos fotovoltaicos en la cubierta de su vivienda o de su nave industrial y consumir la energía eléctrica que generan, no solo tiene un beneficio económico sino ambiental, contribuyendo a conservar el medio ambiente.
Desde un punto de vista técnico, la instalación de autoconsumo no difiere mucho de una instalación solar fotovoltaica convencional, salvo que la instalación está conectada a la red interior del usuario. Un aspecto que tiene que quedar muy bien definido, para que el usuario nunca tenga problemas de abastecimiento, es cómo ajustar la generación eléctrica a la demanda de consumo.
El próximo mes de Abril se espera la aprobación de un Real Decreto por parte del Gobierno que termine de definir las bases para éstos sistemas de generación distribuida. La novedad es que el elemento de almacenamiento de energía eléctrica va a ser la propia red de distribución. En los momentos en los que haya generación de electricidad pero no haya demanda, se verterá a la red de distribución. Este concepto, se diferencia del autoconsumo porque no está al 100% ajustada la generación con el consumo y se llama Balance Neto, porque se pretende contar con un saldo a coste cero de la energía vertida a la red de distribución, para poder consumirla cuando sea necesario.
La independencia energética es un factor clave para asegurar la competitividad de las empresas. Que su actividad empresarial no se vea afectada por las fluctuaciones del recibo de la luz, es una tranquilidad añadida para su negocio. Además, contar con una instalación renovable le da una imagen de compromiso medio ambiental que seguro se ve con buenos ojos de cara a sus clientes.
En términos residenciales, tener una instalación solar fotovoltaica en el tejado de su vivienda y generar la energía eléctrica que genera, también ofrece una tranquilidad en cuanto a la fluctuación del recibo de la luz y garantiza un compromiso medio ambiental para convertirse en un Eco-ciudadano.
